© 2010 . All rights reserved. Rouen medieval desde Le Gros Horloge

Rouen Francia, la gran ciudad de Normandía – vive la france VII

Rouen medieval desde Le Gros Horloge

Rouen, Francia, La Gran Ciudad de Normandía

Vive de Viaje No. 10 Diciembre 2009

Texto y Fotografías: Carlos Lázaro

La primera vez que oí hablar de Rouen fue hace ya algunos años, durante mis primeras lecciones de Francés. Recuerdo claramente sobre el libro de mi curso, una serie de ilustraciones impresionistas que el pintor Claude Monet realizó a diferentes horas del día tratando de descubrir las diferentes facetas de la luz sobre la fachada de la catedral gótica de esta antigua ciudad medieval, una de las más prosperas de la Francia y Europa medievales y capital histórica de la Alta Normandía. Aquellos cuadros se me quedaron grabados y al venir improvisando la ruta por la campiña francesa y admirar la ciudad de Rouen desde el tren rumbo al puerto de Le Havre, no fue difícil decidirse a dedicar al menos un día completo a esta ciudad interesantísima a la orilla del río Sena.

Rouen - Una ciudad a las orillas del Sena

Desde que se traspasa la barrera de los andenes de la estación ferroviaria y se está en el salón principal de la Gare, una ciudad artística se va revelando poco a poco. La Gare es una mole admirable del art decó francés construida en 1928, estilo por cierto muy utilizado en algunos edificios de la ciudad. Pero lo que es realmente impresionante, son algunas de sus calles más céntricas que están repletas de antiguas construcciones de madera de la época medieval.

La Catedral Gótica de Rouen

Porque Rouen ante todo es una ciudad multifacética que desde su tranquila vida ribereña, ha sido testigo de momentos importantes de la historia europea, como la invasión de los vikingos, la guerra de los cien años, en el arte, el rompimiento con la pintura clásica encabezado por los impresionistas que ahí encontraron una gran cantidad de paisajes y motivos para retratar el mundo de una nueva forma y sí, también los diferentes bombardeos que asolaron a la ciudad entre 1939 y 1944 causando gran destrucción en los entramados de su centro histórico.

Todo eso parece asomar entre las calles de Rouen, que antes que nada continúa conservando una fuerte presencia medieval. Alguna vez totalmente amurallada, la ciudad conserva una sola torre de aquel sistema defensivo que antiguamente la rodeó y es precisamente la torre en la que vivió encerrada, la gran figura de la liberación francesa en contra del poderío inglés, famosa por la liberación de Orleans, me refiero a Santa Juana de Arco, (la Doncella de Orleáns) ahí pasó algunos de sus últimos momentos antes de ser conducida finalmente hacia la Place du Vieux Marche –la Plaza del Viejo Mercado- , en donde fue quemada el 30 de mayo de 1431, luego de su captura en Compiègne y tras un proceso por herejía y del que fue redimida siglos después con su beatificación el año de 1920 para convertirse en Santa Juana de Arco, sin duda la personaje más legendaria de la ciudad de Rouen y una de las santas patronas de la nación francesa. Hoy en día, en la antigua plaza donde Juana de Arco sufrió su penoso martirio, se levanta un templo muy concurrido, la moderna estructura de 1979 de la Iglesia de Santa Juana de Arco, obra del arquitecto Louis Arrechte y en donde encontraron sitio las vidrieras del siglo XVI de la iglesia de San Vicente, devastada por efectos de la segunda guerra mundial que se miran por una gran cantidad de monumentos de la ciudad como el antiguo Palacio de Justicia, tachonado de tremendos boquetes de balas sobre una de sus fachadas.

El hilo conector que une el moderno templo de Santa Juana de Arco y la medieval Catedral de Notre Dame, es la Rue du Gros Horloge, la más animada y sin duda el punto neurálgico de la antigua ciudad que se enmarca por el espléndido edificio barroco del reloj de la ciudad, conocido popularmente como precisamente el Gros Horloge, (Gran Reloj), que se eleva sobre un arco bajo el que los peatones van de un lado al otro del centro de la ciudad admirando las viejas casonas del antiguo casco de la ciudad. El Gros Horloge es hoy día un interesante museo que junto con contar la historia del reloj, cuenta la historia de la ciudad y concluye con una espectacular vista desde lo alto de su torre. Sin duda la visita a este lugar no puede omitirse y nos da una perspectiva exacta de la riqueza del centro histórico de Rouen, revelándonos los varios templos góticos que ocupan sus plazas.

La ciudad de Rouen muestra en sus calles al igual que el cercano puerto de Le Havre, numerosas estructuras de hormigón construidas después de la Segunda Guerra Mundial para reconstruir la imagen de las ciudades francesas dañadas por la guerra.

Dentro del marco medieval de la ciudad, son sus templos góticos los que más llaman la atención. Partiendo de la Catedral de Notre-Dame, que es uno de los conjuntos catedralicios mejor conservados de Francia al conservar Palacio Arzobispal y otros edificios anexos. Al igual que gran parte de las catedrales góticas europeas, esta se inicia en el siglo XII y su fachada masiva en lo ancho y actualmente en proceso de restauración, se muestra como una verdadera obra maestra del gótico francés. La aguja más alta de la catedral es una estructura de hierro fundido, colocada sobre el cimborrio en el siglo XIX y mide 151 metros de altura haciendo de esta, la aguja gótica más alta de Francia.

Un par de cuadras atrás del conjunto catedralicio siguiendo por la Rue Saint Roman, caminando entre un conjunto de hermosas casas medievales se llega a la iglesia de Saint Maclau, con sus espléndidas formas góticas y muy cerca, el Atrio de Saint Maclau, un rústico conjunto que da una idea clara de la imagen de la ciudad durante la época medieval y que funcionó como osario durante la gran peste y es hoy la escuela de artes de la ciudad.

Si se continúa por la Rue Damiette, o la Rue des Anciannes Moulins se recorre una zona muy interesante de la ciudad caracterizada por callejas de trazo irregular que entre paso y paso y pequeños establecimientos donde se expenden antigüedades y obras de arte, se llega a la impresionante Abadía de Saint Ouen, que con sus 130m de altura se distingue entre el conjunto urbano alrededor y frente a una plaza donde luce magnífica la efigie ecuestre de Napoleón Bonaparte. En los jardines que rodean este magnífico conjunto religioso, los citadinos se acomodan despreocupadamente sobre los prados a pasar un rato agradable entre amigos o en la compañía del ser amado, también se reúnen ahí para jugar una partida de petanque, un juego muy popular en Francia que se juega con bolas de metal –algo pesadas- y una bola de madera que funge como objetivo y cuya bola quede más cercana a la bola de madera es la que gana. El juego es muy antiguo, pues sus orígenes datan del siglo VI antes de Cristo y bien vale la pena detenerse un rato a mirar a los despreocupados franceses mientras juegan Petanque al atardecer prolongado de un día maravilloso en la ciudad de Rouen.

Publicar un Comentario

Tu email nunca se publicará ni se compartirá. Los campos obligatorios están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>